Prevención

COVID-19
Síntomas

La COVID-19 afecta de distintas maneras a cada persona. La mayoría presenta síntomas leves o moderados y se recupera sin necesidad de hospitalización.

Los síntomas más habituales son:

  • Fiebre.
  • Tos seca.
  • Cansancio.

Otros síntomas menos comunes son:

  • Molestias y dolores.
  • Dolor de garganta.
  • Diarrea.
  • Conjuntivitis.
  • Dolor de cabeza.
  • Pérdida del olfato o del gusto.
  • Erupciones cutáneas o pérdida de color en los dedos de las manos o de los pies.
Prevención

Tomá las precauciones adecuadas e informate para protegerte y cuidar a quienes te rodean.

Seguí las recomendaciones de los organismos de salud pública de tu zona. Para evitar la propagación de la COVID-19:

  • Lavate las manos con frecuencia con agua y jabón o con un desinfectante a base de alcohol.
  • Mantené una distancia de seguridad con personas que tosan o estornuden.
  • Usá barbijo cuando no sea posible mantener el distanciamiento físico.
  • Evitá tocarte los ojos, la nariz y la boca.
  • Al toser o estornudar, cubrite la nariz y la boca con el codo flexionado o con un pañuelo.

Si no te encuentras bien, quédate en casa. En caso de que tengas fiebre, tos o dificultad para respirar, busca atención médica. Llama por teléfono antes de acudir a cualquier proveedor de servicios sanitarios para que te dirijan al centro médico adecuado. De esta forma, te protegerás a ti y evitarás la propagación de virus y otras infecciones.

Barbijos

Las mascarillas pueden ayudar a prevenir que las personas que las llevan propaguen el virus y lo contagien a otras personas. Sin embargo, no protegen frente a la COVID-19 por sí solas, sino que deben combinarse con el distanciamiento físico y la higiene de manos. Sigue las recomendaciones de los organismos de salud pública de tu zona.

Tratamientos
Cuidado personal

Si se siente enfermo debe descansar, beber mucho líquido y comer alimentos nutritivos. Permanezca en una habitación separada de los demás miembros de la familia y utilice un baño exclusivamente para usted si es posible.

Limpie y desinfecte frecuentemente las superficies que toque. Todas las personas deben mantener un estilo de vida saludable en casa. Lleve una dieta saludable, duerma, manténgase activo y establezca contacto social con los seres queridos a través del teléfono o internet. Los niños necesitan dosis adicionales de cariño y atención de los adultos durante los momentos difíciles. Mantenga rutinas y horarios regulares en la medida de lo posible. Es normal sentirse triste, estresado o confundido durante una crisis.

Hablar con personas en las que confíe, como amigos y familiares, le puede ayudar. Si se siente abrumado, hable con un trabajador de la salud o un consejero.

Tratamientos médicos

Si tiene síntomas leves y por lo demás, está sano, aíslese y póngase en contacto con su proveedor de atención médica o con una línea de información sobre la COVID‑19 para recibir asesoramiento. Solicite atención médica si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar. Llame con antelación.

¿Qué es un coronavirus?

Los coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos. En los humanos, se sabe que varios coronavirus causan infecciones respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS). El coronavirus que se ha descubierto más recientemente causa la enfermedad por coronavirus COVID-19.

¿Qué es la COVID‑19?

La COVID‑19 es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto más recientemente. Tanto este nuevo virus como la enfermedad que provoca eran desconocidos antes de que estallara el brote en Wuhan (China) en diciembre de 2019. Actualmente la COVID-19 es una pandemia que afecta a muchos países de todo el mundo.

¿Cuáles son los síntomas de la COVID-19?

Los síntomas más habituales de la COVID-19 son la fiebre, la tos seca y el cansancio. Otros síntomas menos frecuentes que afectan a algunos pacientes son los dolores y molestias, la congestión nasal, el dolor de cabeza, la conjuntivitis, el dolor de garganta, la diarrea, la pérdida del gusto o el olfato y las erupciones cutáneas o cambios de color en los dedos de las manos o los pies. Estos síntomas suelen ser leves y comienzan gradualmente. Algunas de las personas infectadas solo presentan síntomas levísimos.

La mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recuperan de la enfermedad sin necesidad de tratamiento hospitalario. Alrededor de 1 de cada 5 personas que contraen la COVID‑19 acaba presentando un cuadro grave y experimenta dificultades para respirar. Las personas mayores y las que padecen afecciones médicas previas como hipertensión arterial, problemas cardiacos o pulmonares, diabetes o cáncer tienen más probabilidades de presentar cuadros graves. Sin embargo, cualquier persona puede contraer la COVID‑19 y caer gravemente enferma.

Las personas de cualquier edad que tengan fiebre o tos y además respiren con dificultad, sientan dolor u opresión en el pecho o tengan dificultades para hablar o moverse deben solicitar atención médica inmediatamente. Si es posible, se recomienda llamar primero al profesional sanitario o centro médico para que estos remitan al paciente al establecimiento sanitario adecuado.

¿Qué debo hacer si tengo síntomas de COVID-19 y cuándo he de buscar atención médica?

Si tiene síntomas leves, como tos o fiebre leves, generalmente no es necesario que busque atención médica. Quédese en casa, aíslese y vigile sus síntomas. Siga las orientaciones nacionales sobre el autoaislamiento. Sin embargo, si vive en una zona con paludismo (malaria) o dengue, es importante que no ignore la fiebre. Busque ayuda médica. Cuando acuda al centro de salud lleve mascarilla si es posible, manténgase al menos a un metro de distancia de las demás personas y no toque las superficies con las manos.

En caso de que el enfermo sea un niño, ayúdelo a seguir este consejo. Busque inmediatamente atención médica si tiene dificultad para respirar o siente dolor o presión en el pecho. Si es posible, llame a su dispensador de atención de la salud con antelación para que pueda dirigirlo hacia el centro de salud adecuado.

¿Cómo se propaga la COVID‑19?

Una persona puede contraer la COVID‑19 por contacto con otra que esté infectada por el virus. La enfermedad se propaga principalmente de persona a persona a través de las gotículas que salen despedidas de la nariz o la boca de una persona infectada al toser, estornudar o hablar. Estas gotículas son relativamente pesadas, no llegan muy lejos y caen rápidamente al suelo. Una persona puede contraer la COVID‑19 si inhala las gotículas procedentes de una persona infectada por el virus.

Por eso es importante mantenerse al menos a un metro de distancia de los demás. Estas gotículas pueden caer sobre los objetos y superficies que rodean a la persona, como mesas, pomos y barandillas, de modo que otras personas pueden infectarse si tocan esos objetos o superficies y luego se tocan los ojos, la nariz o la boca. Por ello es importante lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o con un desinfectante a base de alcohol. La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre las formas de propagación de la COVID‑19 y seguirá informando sobre las conclusiones que se vayan obteniendo.

¿Es posible contagiarse de COVID‑19 por contacto con una persona que no presente ningún síntoma?

La principal forma de propagación de la COVID‑19 es a través de las gotículas respiratorias expelidas por alguien que tose o que tiene otros síntomas como fiebre o cansancio. Muchas personas con COVID‑19 presentan solo síntomas leves. Esto es particularmente cierto en las primeras etapas de la enfermedad. Es posible contagiarse de alguien que solamente tenga una tos leve y no se sienta enfermo. Según algunas informaciones, las personas sin síntomas pueden transmitir el virus. Aún no se sabe con qué frecuencia ocurre.

La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre esta cuestión y seguirá informando sobre las conclusiones que se vayan obteniendo.

¿Cómo podemos protegernos y a los demás si no sabemos quién está infectado?

Practicar la higiene respiratoria y de las manos es importante en TODO momento y la mejor forma de protegerse a sí mismo y a los demás. Cuando sea posible, mantenga al menos un metro de distancia entre usted y los demás. Esto es especialmente importante si está al lado de alguien que esté tosiendo o estornudando. Dado que es posible que algunas personas infectadas aún no presenten síntomas o que sus síntomas sean leves, conviene que mantenga una distancia física con todas las personas si se encuentra en una zona donde circule el virus de la COVID‑19.

¿Qué debo hacer si he estado en contacto estrecho con alguien que tiene COVID‑19?

Si ha estado en contacto estrecho con alguien con COVID‑19, puede estar infectado.

Contacto estrecho significa vivir con alguien que tiene la enfermedad o haber estado a menos de un metro de distancia de alguien que tiene la enfermedad. En estos casos, es mejor quedarse en casa. Sin embargo, si usted vive en una zona con paludismo (malaria) o dengue, es importante que no ignore la fiebre. Busque ayuda médica. Cuando acuda al centro de salud lleve mascarilla si es posible, manténgase al menos a un metro de distancia de las demás personas y no toque las superficies con las manos.

En caso de que el enfermo sea un niño, ayúdelo a seguir este consejo. Si no vive en una zona con paludismo (malaria) o dengue, por favor haga lo siguiente:

  • Si enferma, incluso con síntomas muy leves como fiebre y dolores leves, debe aislarse en su casa.
  • Incluso si no cree haber estado expuesto a la COVID‑19 pero desarrolla estos síntomas, aíslese y controle su estado.
  • Es más probable que infecte a otros en las primeras etapas de la enfermedad cuando solo tiene síntomas leves, por lo que el aislamiento temprano es muy importante.

Si no tiene síntomas pero ha estado expuesto a una persona infectada, póngase en cuarentena durante 14 días. Si ha tenido indudablemente COVID‑19 (confirmada mediante una prueba), aíslese durante 14 días incluso después de que los síntomas hayan desaparecido como medida de precaución. Todavía no se sabe exactamente cuánto tiempo las personas siguen siendo contagiosas después de recuperarse. Siga los consejos de las autoridades nacionales sobre el aislamiento.

¿Qué significa aislarse?

El aislamiento es una medida importante que adoptan las personas con síntomas de COVID‑19 para evitar infectar a otras personas de la comunidad, incluidos sus familiares. El aislamiento se produce cuando una persona que tiene fiebre, tos u otros síntomas de COVID‑19 se queda en casa y no va al trabajo, a la escuela o a lugares públicos. Lo puede hacer voluntariamente o por recomendación de su dispensador de atención de salud. Sin embargo, si vive en una zona con paludismo (malaria) o dengue, es importante que no ignore la fiebre.

Busque ayuda médica. Cuando acuda al centro de salud use una mascarilla si es posible, manténgase al menos a un metro de distancia de las demás personas y no toque las superficies con las manos. En caso de que el enfermo sea un niño, ayúdelo a seguir este consejo. Si no vive en una zona con paludismo (malaria) o dengue, por favor haga lo siguiente: Si una persona se encuentra en aislamiento, es porque está enferma pero no gravemente enferma (en cuyo caso requeriría atención médica)

  • Ocupe una habitación individual amplia y bien ventilada con retrete y lavabo.
  • Si esto no es posible, coloque las camas al menos a un metro de distancia.
  • Manténgase al menos a un metro de distancia de los demás, incluso de los miembros de su familia.
  • Controle sus síntomas diariamente.
  • Aíslese durante 14 días, incluso si se siente bien.
  • Si tiene dificultades para respirar, póngase en contacto inmediatamente con su dispensador de atención de salud.

Llame por teléfono primero si es posible. Permanezca positivo y con energía manteniendo el contacto con sus seres queridos por teléfono o internet y haciendo ejercicio en casa.

¿Qué debo hacer si no tengo síntomas pero creo que he estado expuesto a la COVID‑19?
¿Qué significa ponerse en cuarentena?

Ponerse en cuarentena significa separarse de los demás porque ha estado expuesto a alguien con COVID‑19 aunque usted mismo no tenga síntomas. Durante la cuarentena, debe vigilar su estado para detectar síntomas. El objetivo de la cuarentena es prevenir la transmisión. Dado que las personas que enferman de COVID‑19 pueden infectar a otros inmediatamente, la cuarentena puede evitar que se produzcan algunas infecciones. En este caso:

  • Ocupe una habitación individual amplia y bien ventilada con retrete y lavabo.
  • Si esto no es posible, coloque las camas al menos a un metro de distancia.
  • Manténgase al menos a un metro de distancia de los demás, incluso de los miembros de su familia.
  • Controle sus síntomas diariamente.
  • Permanezca en cuarentena durante 14 días, incluso si se siente bien.
  • Si tiene dificultades para respirar, póngase en contacto inmediatamente con su dispensador de atención de salud.
¿Cuál es la diferencia entre aislamiento, cuarentena y distanciamiento?

La cuarentena significa restringir las actividades o separar a las personas que no están enfermas pero que pueden haber estado expuestas a la COVID‑19. El objetivo es prevenir la propagación de la enfermedad en el momento en que las personas empiezan a presentar síntomas. El aislamiento significa separar a las personas que están enfermas con síntomas de COVID‑19 y pueden ser contagiosas para prevenir la propagación de la enfermedad. El distanciamiento físico significa estar físicamente separado.

La OMS recomienda mantener una distancia de al menos un metro con los demás. Es una medida general que todas las personas deberían adoptar incluso si se encuentran bien y no han tenido una exposición conocida a la COVID‑19.

¿Pueden los niños o los adolescentes contraer la COVID‑19?

Las investigaciones indican que los niños y los adolescentes tienen las mismas probabilidades de infectarse que cualquier otro grupo de edad y pueden propagar la enfermedad. Las pruebas hasta la fecha sugieren que los niños y los adultos jóvenes tienen menos probabilidades de desarrollar una enfermedad grave, pero con todo se pueden dar casos graves en estos grupos de edad. Los niños y los adultos deben seguir las mismas pautas de cuarentena y aislamiento si existe el riesgo de que hayan estado expuestos o si presentan síntomas.

Es particularmente importante que los niños eviten el contacto con personas mayores y con otras personas que corran el riesgo de contraer una enfermedad más grave.

¿Qué puedo hacer para protegerme y prevenir la propagación de la enfermedad?

Manténgase al día de la información más reciente sobre el brote de COVID‑19, a la que puede acceder en el sitio web de la OMS y a través de las autoridades de salud pública a nivel nacional y local. Se han registrado casos en la mayoría de los países del mundo, y en muchos de ellos se han producido brotes. Las autoridades de algunos países han conseguido ralentizar el avance de los brotes, pero la situación es impredecible y es necesario comprobar con regularidad las noticias más recientes.

Hay varias precauciones que se pueden adoptar para reducir la probabilidad de contraer o propagar la COVID‑19: Lávese las manos a fondo y con frecuencia usando un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.

¿Por qué?

Lavarse las manos con agua y jabón o con un desinfectante a base de alcohol mata los virus que pueda haber en sus manos. Mantenga una distancia mínima de un metro entre usted y los demás.

Cuando alguien tose, estornuda o habla despide por la nariz o la boca unas gotículas de líquido que pueden contener el virus. Si la persona que tose, estornuda o habla tiene la enfermedad y usted está demasiado cerca de ella, puede respirar las gotículas y con ellas el virus de la COVID‑19.

Evite ir a lugares concurridos ¿Por qué?

Cuando hay aglomeraciones, hay más probabilidades de que entre en contacto estrecho con alguien que tenga COVID‑19 y es más difícil mantener una distancia física de un metro.

Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca ¿Por qué?

Las manos tocan muchas superficies y pueden recoger virus. Una vez contaminadas, las manos pueden transferir el virus a los ojos, la nariz o la boca. Desde allí, el virus puede entrar en su cuerpo y causarle la enfermedad. Tanto usted como las personas que lo rodean deben asegurarse de mantener una buena higiene respiratoria. Eso significa cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo al toser o estornudar. Deseche de inmediato el pañuelo usado y lávese las manos.

Los virus se propagan a través de las gotículas. Al mantener una buena higiene respiratoria protege a las personas que lo rodean de virus como los del resfriado, la gripe y la COVID‑19. Permanezca en casa y aíslese incluso si presenta síntomas leves como tos, dolor de cabeza y fiebre ligera hasta que se recupere. Pida a alguien que le traiga las provisiones. Si tiene que salir de casa, póngase una mascarilla para no infectar a otras personas.

Evitar el contacto con otras personas las protegerá de posibles infecciones por el virus de la COVID‑19 u otros. Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, busque atención médica, pero en la medida de lo posible llame por teléfono con antelación y siga las indicaciones de la autoridad sanitaria local.

Las autoridades nacionales y locales dispondrán de la información más actualizada sobre la situación en su zona. Llamar con antelación permitirá que su dispensador de atención de salud le dirija rápidamente hacia el centro de salud adecuado. Esto también lo protegerá a usted y ayudará a prevenir la propagación de virus y otras infecciones. Manténgase informado sobre las últimas novedades a partir de fuentes fiables, como la OMS o las autoridades sanitarias locales y nacionales.

Las autoridades locales y nacionales son los interlocutores más indicados para dar consejos sobre lo que deben hacer las personas de su zona para protegerse.

Sin embargo hoy, el cáncer de la mama ha sido estudiado en profundidad y la medicina moderna le ofrece, a la mujer, la posibilidad de prevenir la aparición del cáncer mismo o la de un diagnostico precoz que no solo preserve la vida sino también que evite las temidas consecuencias de este proceso pudiendo preservar la integridad de sus mamas. La Obra Social (OSPECA) garantiza una mamografía a toda mujer a partir de los 35 años sin limites de edad, a si mismo se garantiza el cumplimiento de la LEY 26872 para la reconstrucción mamaria QUIENES DEBEN PREVENIR Toda mujer esta expuesta a sufrir un cáncer de mama pero no todas sufren el mismo riesgo.

Riesgos

La mujer tiene diferentes grados de riesgo de padecer un cáncer de mama. Uno de los riesgos más importantes es la edad. La medicina ha triplicado la vida de la mujer en menos de un siglo. A principio de este siglo el promedio de vida era de 34 años y había muy pocas muertes por esta enfermedad. Hoy la mujer tiene una expectativa de vida cercana a los 80 años. Ello ha traído consigo también nuevas circunstancias y enfermedades entre las cuales se halla el aumento del riesgo del cáncer de mama y otras patologías que serán temas de futuros artículos.

Sin embargo debemos estar felices por poder vivir más que nuestros antecesores y por que la medicina ya nos ha dado las armas para poder controlar estos procesos.

Edad

En la mujer joven, entre 20 y 35 años, el cáncer de mama, aunque no imposible, es infrecuente y los métodos de radiodiagnóstico, por la gran densidad de sus mamas deben ser usados con criterios muy precisos. Para ellas se indica un auto examen mensual y por el medico cada vez que concurre a un control. Debe consultar inmediatamente al notar alguna anormalidad en sus mamas.

Recordemos que, a pesar de la existencia de la mamografía que merecerá mas adelante un capítulo especial, el 90% de los cáncer …. Entre los 35 y 40 años debe realizar, por lo menos, un estudio mediante mamografías para conocer el estado de sus mamas. La frecuencia de sus controles en esta etapa dependerá de los factores de riesgo que cada paciente acumule, especialmente el familiar. A partir de los 40 años el control debe ser anual, médico y monográfico es de mama son diagnosticados por las propias pacientes El cérvix o cuello uterino es la parte más baja del útero, el lugar en el que crece el bebé durante el embarazo.

Prevención del cáncer de cuello de útero

EL CÁNCER CERVICO UTERINO es un tipo frecuente de cáncer en mujeres, y consiste en una enfermedad en la cual se encuentran células cancerosas (malignas) en los tejidos del cuello uterino. El cáncer de cuello uterino es causado por varios tipos de un virus llamado VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO (VPH) . El virus se contagia por el contacto sexual. El cuerpo de la mayoría de las mujeres es capaz de combatir la infección de VPH. Pero algunas veces, el virus conduce a un cáncer. En un principio, el cáncer de cuello uterino quizá no causará síntomas, pero más adelante puede haber dolor en la pelvis o sangrado vaginal.

Suele tomar varios años para que las células normales del cuello uterino se conviertan en células cancerosas. El médico puede encontrar las células anormales con una citología vaginal o PAPANICOLAOU (PAP.), que es un examen de las células del cuello uterino bajo un microscopio. Hacerse exámenes Pap. Una vez por año, permite detectar y tratar las células cambiantes, antes de que se conviertan en un cáncer. Uno de los tipos de cáncer que afectan más frecuentemente a las mujeres es el de cuello uterino, en segundo lugar luego del de mama.

El tratamiento depende del diagnóstico. Según la extensión del cáncer, el tratamiento puede consistir en una o más terapias: LA OBRA SOCIAL GARANTIZA LA

Cobertura

DE UN PAP ANUAL A TODA MUJER QUE HAYA INICIADO RELACIONES SEXUALES O MAYOR DE 18 AÑOS.

  • Cirugía, que va desde la extirpación del tejido anormal, solamente, hasta el cérvix completo, así como, también, del útero entero y de otros tejidos adyacentes.
  • Radioterapia, para matar las células cancerosas que hayan quedado después de haberse operado.
  • Quimioterapia, para destruir las células cancerígenas que hayan en el cuerpo Un cáncer incipiente y no invasivo (carcinoma in situ) puede ser tratado con una operación mínima, mientras que un cáncer invasivo suele requerir una histerectomía (extirpación de cérvix y útero y posiblemente de otros órganos de la pelvis).
Cómo prevenirse contra el cáncer cervical:
  • Vacuna contra el virus del papiloma humano.
  • Realizar la prueba de Papanicolaou en forma regular. Evitar relaciones con múltiples compañeros sexuales.
  • No fumar.
  • No beber
  • Si tiene una historia de verrugas genitales, hágase un Papanicolaou cada 6 meses
  • Si tiene más de un compañero sexual, insista en que usen condones para prevenir el contagio de una enfermedad de transmisión sexual. Recientemente se aprobó la vacuna contra el cáncer de cuello de útero y ya en algunos países es utilizada, es recomendable la vacuna para mujeres mayores de 11 años.

Recuerde que la vacuna previene este tipo de cáncer pero no lo cura, recuerde que ninguna vacuna cura, sino que todas previenen una enfermedad determinada. Ello no implica que no deba cumplir las diferentes prevenciones nombradas anteriormente.

Colesterol: un enemigo silencioso

Todos somos conscientes de que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad en España, pero no todos conocemos cuáles son los hábitos de riesgo que nos pueden llevar a sufrir una, e incluso nos puede llevar a la muerte. Tener el colesterol alto es una situación de riesgo, y controlar nuestros niveles de colesterol es preocuparse por vivir más y mejor.

¿Qué es el colesterol y cómo puede llegar a ser tan peligroso?

El colesterol es una sustancia grasa producida por el hígado, y que se encuentra en todas las partes del organismo. El cuerpo utiliza el colesterol para producir hormonas, vitamina D y ácidos biliares. El cuerpo humano necesita sólo una pequeña cantidad de colesterol en sangre para satisfacer estas necesidades y el hígado produce todo el colesterol que el cuerpo necesita. El resto, es lo que nos sobra. El colesterol que tenemos de más puede almacenarse dentro de los vasos sanguíneos, que transportan sangre desde el corazón hasta el resto del cuerpo.

La acumulación de colesterol dentro de las arterias hará que éstas sean más estrechas. Y si esta acumulación es muy grande, puede llegar a bloquear completamente las arterias, de modo que la sangre no pueda fluir a través de ellas. Si se bloquea la arteria que suministra sangre a los músculos, dentro del corazón, puede tener un ataque al corazón. Si se obstruye la arteria que suministra sangre a su cerebro, puede tener un derrame cerebral.

¿Pero no había un colesterol que era bueno?

Sí, a la lipoproteína de alta densidad (LAD) se la conoce como el "colesterol bueno" porque elimina el colesterol malo de la sangre y evita que se acumule en las arterias. Es recomendable tener unos niveles de 60 mg/dL, o más, de este "colesterol bueno". Pues nos ayudará a regular el malo.

Colesterol: un enemigo silencioso
¿Y qué niveles de colesterol son peligrosos?

Un nivel de "colesterol malo" por encima de 160 mg/dL o más se considera elevado, asimismo debemos procurar tener un colesterol total (malo+bueno) por debajo de los 240 mg/dL. Aunque estos son los niveles que se consideran elevados (y que tenemos que evitar), lo recomendable es aspirar a unos niveles de colesterol óptimos. Estos son: 60 mg/dL, o más, del "bueno; menos de 100 mg/dL del malo; y una suma de ambos no superior a 200 mg/dL.

¿Por qué tengo el colesterol alto?

Los factores que pueden provocar un colesterol alto son varios, unos los podemos controlar y otros no. El que no podemos controlar es la predisposición genética, pero los demás dependen de nosotros. Fumar, la falta de ejercicio físico, el sobrepeso y la alimentación rica en grasas, sobre todo saturadas, son causas que pueden provocar el colesterol alto, y que podemos modificar, cambiando nuestros hábitos de vida y apostando por una vida más sana.

¿Cómo puedo prevenir y reducir el colesterol malo?

Si es fumador, dejar de fumar sería de vital importancia. Modifique su dieta evitando las grasas animales, los lácteos (a los que no se les haya retirado la grasa), la mantequilla, el huevo y todo tipo de productos que utilicen grasas animales como materia prima (como la bollería industrial). Coma alimentos con fibras solubles, como la avena y los cereales. Coma pescado, principalmente los que contengan grandes cantidades de ácidos grasos Omega-3. Y limite el consumo de alcohol. Comience a realizar una actividad física regular, entendiendo por regular todos los días.

Lo mejor es que realice una actividad aeróbica, como caminar a buen ritmo, andar en bicicleta, o nadar. Realice una actividad física aeróbica, de su gusto y elección, durante al menos 30 minutos al día. Si tiene sobrepeso, redúzcalo. Los cambios de alimentación y la actividad física regular le ayudarán a conseguir este objetivo. Aunque si tiene el colesterol alto, lo primero que debe hacer es ponerse en manos de su médico, pues puede que tenga que darle algún tipo de medicación para reducirlo y tendrá que hacerle un seguimiento de sus evoluciones, con objeto de controlar un factor de riesgo cardiovascular de gran importancia

No se deje atrapar por las seudodietas

Continuamente somos bombardeados por un sinfín de propuestas para perder peso en forma rápida y sin esfuerzo.

Lo más sugerente de todas ellas es, precisamente, la facilidad y rapidez con las cuales le aseguran que perderá esos cinco, diez o veintitrés kilos de más. Estas prácticas, lejos de ser confiables, son peligrosos métodos que le harán perder mucho dinero y pocos kilos. Es por esto que las hemos denominado seudodietas, es decir falsos tratamientos para adelgazar capaces de disminuir su autoestima y aumentar su frustración.

Proteja a su bebé durante el sueño
Muerte súbita
¿Qué es?
  • El síndrome de la muerte súbita en los bebés, es la muerte inesperada de un bebé menor de 1 año. También es conocido como muerte en la cuna. Esta muerte se presenta con más frecuencia en bebés sanos y saludables que tienen una edad entre los 6 meses y 1 año de nacidos. Es más común durante los meses de invierno.
  • La mayoría de estas muertes súbitas suceden cuando el bebé se encuentra durmiendo boca abajo. Pero también se presenta cuando el bebé duerme acostado sobre su espalda.

Los riesgos de esta muerte son mayores en bebés cuyo nacimiento ha sido prematuro y con deficiencia en el peso. El síndrome de muerte súbita es más común en bebés alimentados con tetero (biberón) que en los bebés alimentados con leche materna. Causas: Las causas del síndrome de la muerte súbita en los bebés, son desconocidas. Esta muerte no es causada por negligencia o por abusar de los niños. Tampoco es de origen familiar. No existen señales de advertencia para saber si su bebé es propenso a morir súbitamente.

Proteja a su bebé durante el sueño

o No permita que su bebé duerma boca abajo si se encuentra sobre una cama de agua. Su bebé podría tener dificultad para respirar debido a que su nariz puede ser presionada al quedar contra la cama de agua. Lo mejor es que su bebé no duerma en absoluto, en una cama de agua.

  • Las siguientes pueden ser las causas del síndrome de la muerte súbita en los bebés. o Colocar al bebé sobre su abdomen cuando duerme. o Fumar en el cuarto del bebé. o Utilizar ropa de cama esponjosa o lanosa que pueda sofocar al bebé. o Mantener muy caliente la temperatura del cuarto. o Una posible infección en su bebé. o Un defecto de nacimiento (Algo defectuoso en su bebé al nacer).
  • Los riesgos de muerte súbita en un bebé son mayores como consecuencia de una de las siguientes cosas. o Cuando la madre ha fumado durante y después del embarazo. o La madre no ha tenido un cuidado prenatal adecuado antes del nacimiento del bebé. o La madre es menor de 20 años. o La madre consumió drogas callejeras. o El peso de la madre no aumentó adecuadamente durante el embarazo. o La madre tuvo anemia durante el embarazo. o La madre contrajo una enfermedad venérea antes o durante el embarazo. o La madre tuvo una infección urinaria antes o durante el embarazo.
Signos y síntomas:

No existen señales y síntomas especiales, debido a que el síndrome de la muerte súbita, sucede de una manera rápida y silenciosa. Cuidados: Los siguientes cuidados, disminuyen las posibilidades que su bebé se convierta en víctima del síndrome de la muerte súbita.

  • Posición para dormir: o Hable con su médico acerca de las mejores posiciones que debe tener su bebé para dormir. o Colocar al bebé sobre la espalda al dormir, disminuye las posibilidades de una muerte súbita.

Una forma fácil de recordar esto es colocarlo siempre, a dormir sobre la espalda. o Es correcto colocar a su bebé sobre su abdomen, mientras permanece despierto, siempre y cuando usted lo vigile. o Si el bebé tiene problemas médicos, es posible que su médico quiera que su bebé duerma sobre el abdomen.

  • Superficie de la cama: Su bebé no debe dormir sobre superficies blandas, sobre tendidos con aspecto de piel de oveja, ni sobre colchonetas hechas de espuma. Estas superficies pueden atrapar el aire en bolsas y sofocar a su bebé.

Su bebé debe dormir sobre una superficie dura y firme que puede ser un colchón delgado y en una cuna cuyas condiciones de seguridad sean óptimas.

Muy importante

Para efectuar cualquier consulta, aclarar cualquier duda o inquietud, estamos a su disposición en nuestra Sede Social, de lunes a viernes de 10 a 18 hs.

Valle 1281—Ciudad Autónoma de Buenos Aires

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Sitio web y correos
Superintendencia de Servicios de Salud

Órgano de control

DirecciónBartolomé Mitre 434

Los hombres tienen de qué preocuparse
El cáncer de próstata

enemigo silencioso. . . Es un tumor maligno que se desarrolla en la próstata y que es la tercera causa de muerte por cáncer en el hombre. Todos los hombres en mayor o menor posibilidad pueden padecerlo, aunque es mayor su frecuencia si hay antecedentes familiares o según la raza y a mayor edad es mas frecuente. Puede cursar en su inicio sin síntomas, pero diagnosticado a tiempo puede ser curable, es esta la razón por la cual se insiste tanto en su búsqueda y detección precoz.

Una vez desarrollado el cáncer de próstata, puede dar síntomas urinarios obstructivos que impiden orinar correctamente o puede extenderse rápidamente y dar metástasis óseas especialmente a columna y huesos largos, las que son muy dolorosas e incapacitantes y postran fácilmente a quién lo padece.

Prevención y control
Prevención

debe hacerse SIEMPRE, a todos los hombres sanos mayores de 45 años, cada año, en que deberán visitar al urólogo. Este chequeo DEBE incluir mínimo: tacto rectal y examen de sangre (antígeno específico prostático).

La realización de uno No excluye el otro, ES NECESARIO realizarlos ambos. En pacientes con antecedente familiar de cáncer de próstata (padre, abuelos, hermanos), este control debe empezar a los 40 años, ya que por herencia puede haber factores genéticos que favorezcan la presencia y desarrollo precoz de la enfermedad. Lógicamente pacientes con síntomas o dificultades para orinar o alteración en sus costumbres normales de orinar, deberán ir a consulta prontamente.

Control

anual si no hay síntomas.

¿Quién debe ir al urólogo?

-Todo hombre mayor de 45 años debe ir al urólogo con o sin síntomas - Todo hombre menor de 45 años que tenga alguna o algunas de las molestias anotadas o antecedentes familiares de cáncer de próstata (padre, abuelos, hermanos), ya que por herencia puede haber factores genéticos que favorezcan su presencia y desarrollo precoz

¿Qué es la diabetes?

La diabetes es un desorden que se produce en el organismo cuando el cuerpo no puede utilizar el azúcar en sangre. Para obtener la energía necesaria para llevar a cabo las actividades diarias, el cuerpo humano requiere azúcar, elemento que obtiene al convertir los alimentos en glucosa. Se presenta la diabetes cuando el organismo trata de utilizar el azúcar en la sangre (glucemia) para obtener energía pero no lo logra, ya sea porque el páncreas no produce insulina, porque produce cantidad insuficiente o porque le es imposible aprovecharla.

Prevención y detección precoz

La diabetes es una enfermedad que podría ser prevenida, en algunos casos, a partir de hábitos y comportamientos saludables, los cuales hacen parte de un adecuado estilo de vida. Es importante la consulta preventiva que registre los factores de riesgo, considerando como principales la obesidad, los antecedentes de familiares consanguíneos diabéticos, la historia clínica obstétrica sospechosa de diabetes en las mujeres, la hipertensión arterial, el sedentarismo y los antecedentes de patología cardiovascular en edades tempranas.

Para su prevención y detección precoz, es necesario realizar la determinación de glucemia cada tres años a partir de los 40 años de edad, siempre que los sucesivos controles sean normales. La edad de comienzo y frecuencia de la determinación de glucosa en sangre se ajusta a la presencia de factores de riesgo.

Tratamiento

El tratamiento de la diabetes tiene como base fundamental el régimen dietético, que puede ser lo único necesario para un correcto control o puede constituirse en el complemento obligatorio de cualquier tipo de medicación que se aconseje una vez diagnosticada la diabetes.

Con respecto a la dieta, se trata de mantener una alimentación equilibrada con bajo o nulo consumo de azúcares de digestión y absorción rápida (evitar: pasteles, dulces, algunas frutas, refrescos azucarados). La distribución de los carbohidratos debe ser realizada regularmente en al menos 4 a 6 comidas diarias. Un aliado ideal a una alimentación correcta es un cambio en los hábitos de vida, con la adopción de horarios y tiempos para la alimentación, el descanso y el esparcimiento pero fundamentalmente con la inclusión de una actividad física aeróbica acorde a las características personales de cada uno.

En cuanto a la medicación propiamente dicha existen fundamentalmente dos tipos de fármacos que se usan para el control de la enfermedad: los antidiabéticos orales y la insulina.

Decálogo del tratamiento correcto
  1. El tratamiento es integral e implica un cambio sustancial en los hábitos y costumbres. Cuanto antes tome conciencia de ello, mejor será el resultado a largo plazo.
  2. El tratamiento debe ser controlado por un especialista, en forma directa o con ínter consultas periódicas.
  3. La diabetes es una enfermedad tratable pero aún no es curable, por lo tanto escuche solamente a su médico y no confíe en recetas mágicas ni en promesas milagrosas: su salud está en riesgo.
  4. La falta de síntomas o valores de laboratorio dentro de límites normales no significan curación, continúe controlándose. Su médico decidirá sobre la oportunidad y frecuencia de los controles de la glucosa.
  5. Respete responsablemente la dieta y demás consejos que le brinde su médico y ante cualquier duda consúltelo.
  6. Ante síntomas que no comprende no saque conclusiones, consulte con su médico y en caso de no poder hacerlo, ante la emergencia, use elementos azucarados. NUNCA, BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA, USE INSULINA POR SU CUENTA, es una droga sumamente activa que, usada indebidamente, pone en riesgo su vida.
  7. No cambie las dosis y los horarios que le fueron indicados sin asesoramiento profesional.
  8. No use medicamentos que le fueron indicados a otras personas. Por más que a ellas les produzcan beneficios, los tratamientos son individuales y personales.
  9. Para realizar actividades físicas consulte con su médico, en general los deportes de competición deben ser evitados al igual que las situaciones de estrés, pero es fundamental una actividad física moderada.
  10. Identifíquese como diabético, no es una situación vergonzante y le facilitará la comprensión por parte de las otras personas de sus límites y podrán ayudarlo más
Formulario de seguimiento de diabetes

Consultá la ficha original con sus campos de identificación, controles, exámenes y tratamientos.

INFORMACION SOBRE MEDICAMENTOS GENERICOS

La legislación que obliga al profesional de la salud a prescribir los medicamentos por su nombre genérico Permite, que el paciente pueda realizar su tratamiento con seguridad y a un costo razonable. El genérico es el nombre de la droga o principio activo que tiene el medicamento que el profesional receta. Esto Significa que el paciente, asesorado por el farmacéutico, pueda adquirir el remedio que mas se adecue su presupuesto o su preferencia.

La prescripción de genéricos no significa que se que se puedan adquirir formas farmacéuticas en blísteres o envases sin marcas comerciales ni laboratorio que los avalen, simplemente es la posibilidad de elegir entre diferentes marcas conteniendo la misma droga y con la misma dosis . El profesional farmacéutico, quien posee titulo universitario que lo habilita específicamente para esa tarea Es el único capacitado para guiar al paciente. Se deben adquirir únicamente medicamentos aprobado por el ANMAT, o sea marca comerciales de laboratorios

PRESCRIPCIÓN DE MEDICAMENTOS POR NOMBRE GENÉRICO

Los genéricos son los principios activos que constituyen un medicamento y la parte responsable de la acción terapéutica que cura una enfermedad o atenúa sus síntomas. La prescripción por nombre genérico permite a los beneficiarios ejercer el derecho a elegir entre las diferentes marcas comerciales existentes, asesorado por el profesional farmacéutico, responsable de la sustitución.

El profesional médico debe recetar los medicamentos por su nombre genérico y el beneficiario debe presentar en la farmacia sólo dicha receta, no se requiere documentación adicional para avalar el descuento correspondiente.

¿Qué es la hipertensión arterial?

Cuando su corazón late, bombea sangre hacia sus arterias y crea presión en ellas. Dicha presión es la que consigue que la sangre circule por todo el cuerpo. Cada vez que le toman la tensión le dan dos cifras. La primera de ellas registra la presión sistólica (aquella que se produce en las arterias cuando late el corazón) y la segunda, la presión diastólica (aquella que se registra cuando el corazón descansa entre latidos).

Si la presión sube por encima del límite normal --que se podría cifrar en 140/90 en los adultos -- se produce lo que denominamos hipertensión arterial Se trata de una enfermedad muy común en todo el mundo que afecta a más del 20 por ciento de los adultos entre 40 y 65 años y casi al 50 por ciento de las personas de más de 65 años.

Pero uno de sus mayores peligros es que se trata de un mal silencioso. Usted puede tener la tensión arterial elevada y no mostrar síntomas. De ahí la importancia de la prevención. Si no controla su tensión arterial, ésta puede afectar al funcionamiento de su corazón, cerebro y riñones. Recuerde que la hipertensión es un factor de riesgo cardiovascular y que aumenta el peligro de derrame cerebral. Por eso conocer mejor qué es la hipertensión arterial y controlarla es la mejor forma de prevenir y moderar sus consecuencias.

No olvide que, aunque los investigadores no han encontrado causas específicas de la hipertensión, sí han determinado algunos factores de riesgo que hacen que usted pueda ser más propenso a padecerla: obesidad, consumo elevado de sal, alcohol, tabaco, falta de ejercicio y estrés son algunos de ellos. Tenga en cuenta que si posee antecedentes familiares de hipertensión ha de aumentar la vigilancia sobre su tensión. Por eso es fundamental que se realice controles periódicos y, de padecer hipertensión, combine el tratamiento prescrito por su médico con una dieta más saludable y ejercicio físico.

¿Cómo prevenirla?

Aunque la hipertensión arterial no puede ser definitivamente curada, existen una serie de hábitos de vida que, unidos a la acción de los medicamentos antihipertensivos, pueden llegar a controlarla de forma sustancial y evitar así sus consecuencias. A continuación le damos una serie de consejos de gran utilidad para la prevención de la hipertensión y su control.

  • Todo adulto de más de 40 años debe vigilar periódicamente su tensión arterial. Más aún, si sus padres o abuelos han sido hipertensos.
  • Muchos hipertensos han normalizado su tensión arterial al lograr su peso ideal.

Evite la obesidad.

  • Si su vida es sedentaria y físicamente poco activa, descubra el placer del ejercicio físico regular y, si es posible, al aire libre. Pero recuerde que siempre debe adaptarlo a sus posibilidades reales: no haga físicamente más de lo que puede.
  • Disminuya el nivel de sal en la preparación de sus comidas. Evite, además, los alimentos salados.
  • Reduzca al mínimo las grasas animales de su dieta y hágala rica en verduras, legumbres, fruta y fibra.
  • No fume y evite los ambientes contaminados por humo de tabaco.

Invite a la gente de su entorno a dejar de fumar.

  • Modere el consumo de bebidas alcohólicas. No tome más de uno o dos vasos de vino al día y, a lo sumo, una bebida alcohólica a la semana.
  • No ingiera en exceso bebidas excitantes como el café, el té, etc.
  • Siga fielmente el tratamiento prescrito por su médico y no lo interrumpa sin su conocimiento. Observe los posibles efectos secundarios atribuibles a los fármacos y coménteselos a su médico. Recuerde que la hipertensión es un poderoso factor de riesgo cardiovascular que se potencia cuando se asocia a colesterol elevado, diabetes o ácido úrico.

Procure controlar, además de sus niveles de tensión, estos otros factores de riesgo citados.

H. i. v. (SIDA)
¿Qué significa la sigla SIDA?

Significa Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.

  • Síndrome: Conjunto de manifestaciones (síntomas) que caracterizan a una enfermedad.
  • Inmuno: Relacionado con el sistema de defensas de nuestro cuerpo.
  • Deficiencia: Indica que el sistema de defensas no funciona o funciona incorrectamente.
  • Adquirida: Que se adquiere. No es congénita ni hereditaria.
H. i. v. SIDA
¿Qué causa el SIDA?

El SIDA es una enfermedad infecciosa causada por un virus denominado Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH o HIV) o virus del SIDA. Una enfermedad infecciosa es aquella que es causada por un germen y que puede transmitirse de una persona a otra. Un virus es una pequeña partícula infecciosa que sólo puede vivir como parásito de las células del organismo, donde se multiplica. Fuera de las células sobrevive con dificultad y durante poco tiempo.

¿Cómo actúa el HIV?

El HIV tiene la particularidad de atacar a los linfocitos que son los directores de nuestro sistema de defensa. Inicialmente el HIV permanece en estado latente, es decir, "dormido" dentro de los linfocitos. En algunos casos, al cabo de un tiempo, a menudo años y por causas aún no bien determinadas, el virus se activa, es decir, se "despierta" y comienza a destruir los linfocitos. De esta forma, el HIV debilita progresivamente el sistema inmune, logrando que nuestro organismo no pueda luchar adecuadamente contra diversos gérmenes.

¿Es lo mismo estar infectado por el HIV que padecer la enfermedad del sida?

No. El hecho de que una persona esté infectada por el HIV, es decir, que sea portadora del virus, no quiere decir que tenga o vaya a tener SIDA, pero sí indica que puede transmitir la infección a otras personas.

¿De qué manera se transmite el HIV?

Se puede transmitir por 3 vías:

  • Sanguínea: A través del intercambio de agujas y jeringas y/o cualquier elemento punzante. Durante el embarazo y el parto y por transfusiones de sangre no controladas.
  • Transmisión sexual: Las relaciones sexuales pueden transmitir el HIV, ya sean homosexuales o heterosexuales. El paso del virus se realiza a través de las lesiones o heridas microscópicas.
  • Transmisión perinatal: Una mujer portadora del HIV puede transmitir la infección a su bebé durante el embarazo, el parto o la lactancia.

Este riesgo se puede reducir en forma sustancial si la mujer es tratada precozmente durante su embarazo y evita darle de mamar a su bebé.

Hay riesgo
  • Transmisión de la madre infectada al hijo por nacer
  • Recibir transfusiones de sangre o sus derivados que no estén controlados
  • Intercambiarse el cepillo de dientes
  • Tatuajes con agujas sin esterilizar
  • Intercambiarse la máquina de afeitar
  • Tener relaciones homo o heterosexuales sin usar preservativo
  • Compartir jeringas y/o agujas
No hay riesgo
  • Intercambiarse la ropa, un apretón de manos
  • Estudiar, trabajar o jugar con infectados
  • Darse la mano, besarse o abrazarse con un infectado
  • Tener relaciones sexuales utilizando preservativo
  • Beber del mismo vaso o botella
  • Bañarse con infectados (duchas, piscinas)
  • Por picaduras de insectos

(La palabra "hepatitis" significa, simplemente, inflamación del hígado, sin apuntar a ninguna causa específica. Una persona con hepatitis puede:

  • Padecer uno o varios trastornos, incluyendo una infección vírica o bacteriana del hígado.
  • Presentar lesiones hepáticas provocadas por una toxina (una especie de veneno).
  • Presentar lesiones hepáticas provocadas por la interrupción de la irrigación sanguínea normal del hígado.
  • Padecer un trastorno autoinmunitario que afecta al hígado.
  • Haber sufrido un traumatismo abdominal en la zona del hígado.

Pero lo más habitual es que la hepatitis haya sido provocada por uno de los siguientes tres virus:

  • el virus de la hepatitis A
  • el virus de la hepatitis B
  • el virus de la hepatitis C En casos muy poco frecuentes, el virus Epstein Barr (que provoca la mononucleosis) también puede desencadenar una hepatitis porque puede provocar inflamación hepática. Hay otros virus y bacterias que también pueden provocar hepatitis, incluyendo los virus de las hepatitis D y E, el virus de la varicela y el citomegalovirus (CMV).
¿Qué es la hepatitis A?

En los niños, la forma de hepatitis más frecuente es la hepatitis A (también denominada hepatitis infecciosa). Este tipo de hepatitis está causado por el virus de la hepatitis A (VHA), que se encuentra en las heces de las personas infectadas. Las heces infectadas pueden estar presentes en pequeñas cantidades en alimentos y objetos (desde el picaporte de una puerta hasta los pañales de un bebé). El virus de la hepatitis A se contagia:

  • Cuando alguien ingiere algo contaminado con heces infectadas por el VHA (esto facilita su transmisión en condiciones de hacinamiento e insalubridad).
  • A través del agua, la leche y los alimentos contaminados, sobre todo el marisco.
¿Qué es la hepatitis B?

La hepatitis B (también denominada hepatitis sérica) está causada por el virus de la hepatitis B (VHB). El VHB puede provocar un amplio abanico de síntomas, desde malestar general hasta enfermedad hepática crónica que, a la larga, puede desembocar en un cáncer de hígado. El virus de la hepatitis B se contagia:

  • A través de fluidos corporales infectados, como la sangre, la saliva, el semen, las secreciones vaginales, las lágrimas, la leche materna y la orina.
  • Mediante transfusiones de sangre contaminada (lo que es muy poco frecuente en EE.UU.).
  • Al compartir agujas o jeringuillas infectadas para inyectarse droga.
  • Al mantener relaciones sexuales con una persona infectada por el VHB.
¿Qué es la hepatitis C?

La hepatitis C se transmite a través del contacto directo con la sangre de una persona infectada. Los síntomas provocados por el virus de la hepatitis C pueden ser muy parecidos a los provocados por los virus de las hepatitis A y B. No obstante, la infección por el virus de la hepatitis C puede conducir, a la larga, a una enfermedad hepática crónica y es el principal motivo de trasplante de hígado en EE.UU. El virus de la hepatitis C se contagia:

  • Al compartir agujas y jeringuillas para inyectarse droga.
  • Al hacerse tatuajes o piercings con instrumental no esterilizado.
  • Mediante transfusiones de sangre (especialmente antes de 1992; desde entonces, en EE.UU. se hacen controles sistemáticos de la sangre donada para detectar esta enfermedad).
  • Mediante el contagio de un recién nacido por su madre infectada.

A través de las relaciones sexuales (aunque se trata de una vía de contagio menos habitual).

¿Cómo se diagnostica la hepatitis?

Todas estas formas víricas de hepatitis se pueden diagnosticar y puede hacerse un seguimiento de su tratamiento mediante análisis de sangre fiables y fácilmente accesibles.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la hepatitis?

La hepatitis, en sus primeras etapas, puede provocar síntomas parecidos a los de la gripe, como:

  • malestar general
  • fiebre
  • dolores musculares
  • pérdida del apetito
  • náuseas
  • vómitos
  • diarrea
  • ictericia -coloración amarillenta de la piel y de la esclerótica (blanco del ojo). No obstante, algunas personas no presentan ningún síntoma y ni siquiera saben que están infectadas. Por ejemplo, los niños con hepatitis A suelen presentar síntomas leves o ausencia total de síntomas.

Si la hepatitis progresa, los síntomas comienzan a apuntar al hígado como origen de la enfermedad. Las sustancias químicas que segrega el hígado habitualmente empiezan a acumularse en la sangre, lo que provoca:

  • ictericia
  • mal aliento
  • sabor amargo en la boca
  • la orina se vuelve oscura o del color del té
  • las heces se vuelven blancas, claras o del color de la arcilla. También puede haber dolor abdominal, concentrado bajo las costillas del lado derecho (sobre un hígado inflamado y dolorido) o bajo las costillas del lado izquierdo (sobre un bazo dolorido).
¿Es contagiosa?

Las hepatitis A, B y C son todas contagiosas. El virus de la hepatitis A puede propagarse a través del agua o de alimentos contaminados, así como en escuelas o centros de preescolar con condiciones higiénicas deficientes. Los inodoros y los lavabos utilizados por una persona infectada deben limpiarse con desinfectantes. Quienes conviven con o cuidan de una persona con hepatitis deben lavarse las manos después de cada contacto que mantengan con el enfermo. Además, en caso de que su hijo vaya a emprender un viaje a un país con elevada incidencia de hepatitis A, deberá recibir por lo menos dos dosis de la vacuna contra la hepatitis A.

El virus de la hepatitis B se puede encontrar en prácticamente todos los fluidos corporales, si bien las vías principales de contagio son las relaciones sexuales, las transfusiones de sangre contaminada y las jeringuillas compartidas para administrase droga por vía intravenosa. El contacto en el medio familiar con adultos que padecen hepatitis B puede suponer un riesgo de contagio para un niño, riesgo que puede reducirse lavándose frecuentemente las manos y adoptando unas buenas prácticas higiénicas.

En EE.UU. se vacuna sistemáticamente a todos los niños contra la hepatitis B al nacer, y la administración de esta vacuna permite reducir en gran medida la incidencia de esta infección. Pregunte a su pediatra sobre esta vacuna. Los adultos también se pueden vacunar si están en situación de riesgo. El virus de la hepatitis C se puede transmitir por medio de agujas compartidas, productos derivados de sangre contaminada y, menos frecuentemente, a través de las relaciones sexuales. A pesar de que la hepatitis C se puede transmitir al feto durante el embarazo, este riesgo no es muy alto (en torno al 5%).

Si usted está embarazada, póngase en contacto con su médico si cree que puede haber estado expuesta al virus de la hepatitis C.

Zika: ¿qué es?

El virus zika es causado por la picadura de un mosquito y se cataloga como un arbovirus perteneciente al género flavivirus, que son aquellos que animales invertebrados como zancudos y garrapatas le transmiten al ser humano. El virus del Zika es transmitido por mosquitos con actividad diurna y ha sido aislado a partir de varias especies en el género Aedes, como el A. aegypti, además de mosquitos arborícolas como el A. africanus, A. apicoargenteus, A. furcifer, A. hensilli, A. luteocephalus, y A. vitattus.

Los estudios muestran que el periodo de incubación extrínseco en los mosquitos es aproximadamente de 10 días. 12 Los huéspedes vertebrados del virus son principalmente monos y seres humanos. 17

Síntomas

Generalmente, duran entre cuatro y siete días y pueden confundirse con los del dengue. En los casos en los que las señales que revelan la enfermedad son moderadas, la persona puede tener fiebre de menos de 39°C, dolor de cabeza, debilidad, dolor muscular y en las articulaciones, inflamación que suele concentrarse en manos y pies, conjuntivitis no purulenta, edema en los miembros inferiores y erupción en la piel, que tiende a comenzar en el rostro y luego se extiende por todo el cuerpo. Con menos frecuencia se presentan vómitos, diarrea, dolor abdominal y falta de apetito.

Se recomienda el uso de paracetamol, no de aspirinas porque puede causar sangrado. Las complicaciones de tipo neurológico y autoinmune han sido excepcionales hasta el momento debido a que solo se vieron en la Polinesia Francesa.

Tratamiento

No hay una vacuna ni un tratamiento específico para el zika, sólo un manejo sintomático que consiste en descansar y en tomar acetaminofén o paracetamol para el control de la fiebre. No se recomienda el uso de aspirinas por el riesgo de sangrado que acarrea.

También se aconseja ingerir líquido en abundancia para paliar el que se pierde por diferentes razones.

Para manejar el prurito ocasionado por la erupción, se pueden utilizar antihistamínicos.

Es necesario mantenerse alejado del paciente al menos durante la primera semana de la enfermedad para evitar el contagio.

Como la transmisión ocurre por la picadura de un mosquito, se recomienda el uso de mosquiteros que pueden impregnarse con insecticida y la instalación de mallas anti mosquitos si no se tienen. Se deben utilizar repelentes con Icaridina y ropa que cubra las extremidades, para que haya menos posibilidades de sufrir una picadura.

El riesgo para el continente se encuentra en el potencial de transmisión de la enfermedad, que radica en que los mosquitos transmisores del virus viven en la región y en la densidad poblacional de la misma.

La fiebre chikunguña

La fiebre chikunguña es una enfermedad viral transmitida al ser humano por los mismos mosquitos que trasmiten el dengue. Se caracteriza por presentar fiebre alta y dolor articular. Si bien en la mayoría de los casos los pacientes se mejoran en una semana, algunas personas pueden tener dolor en las articulaciones por más tiempo. ¿Cómo se transmite?

Esta infección se transmite a través de la picadura de mosquitos de las especies Aedes aegypti y Aedes albopictus que se infectan luego de haber picado a una persona que padece la enfermedad. También las mujeres embarazadas que se enferman en el período próximo al parto pueden transmitir la infección al bebé en el momento del nacimiento.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de fiebre chikunguña comienzan a manifestarse por lo general de 3 a 7 días después de la picadura de un mosquito infectado, y son: fiebre (mayor a 38º C), dolor intenso e inflamación en las articulaciones, a menudo en las manos y los pies. También puede aparecer dolor de cabeza, dolor muscular o sarpullido. Si bien no existen medicamentos específicos para tratarla, sí se prescriben fármacos para reducir la fiebre y el dolor.

Prevención
¿Cómo se puede prevenir?

No existen vacunas o medicamentos que prevengan la infección por el virus chikunguña. Las medidas de prevención que se destinan a disminuir la proliferación de mosquitos, son las siguientes: Eliminar todos los recipientes en desuso que puedan acumular agua (como latas, botellas, neumáticos). Dar vuelta los objetos que se encuentran en el exterior y pueden acumular agua cuando llueve (baldes, palanganas, tambores). Cambiar diariamente el agua de bebederos de animales, colectores de desagües de aire acondicionado o lluvia, dentro y fuera de la casa, cada 3 días.

Si fuera posible, utilice en los floreros productos alternativos en lugar de agua (geles o arena húmeda). Mantener los patios y jardines desmalezados y destapar los desagües de lluvia de los techos. Tapar los tanques y recipientes que se usan para recolectar agua. Y para evitar la exposición a los mosquitos se recomienda el uso de ropas de mangas largas, repelentes y mosquiteros. Es recomendable que las mujeres embarazadas adopten especialmente estas precauciones para evitar el contacto con los mosquitos vectores.

Ante la presencia de síntomas, no tomes aspirinas ni otros antiinflamatorios y no te automediques. Acercate a un centro de salud para recibir el diagnóstico y el tratamiento adecuados.

El ébola

El brote actual del virus del Ébola comenzó a fines del 2013 y actualmente está afectando a los países africanos de Guinea, Liberia y Sierra Leona. La potencial vía de introducción del virus del Ébola en nuestro país es el ingreso de viajeros afectados. Sin embargo, el movimiento de personas entre Argentina y los países donde se registra esta enfermedad no es frecuente y tampoco existen vuelos directos con estos países. Asimismo, ante el alerta internacional emitido recientemente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) se han reforzado las medidas de vigilancia en los principales puntos de ingreso al país.

¿Cómo se transmite?

El virus se propaga mediante la transmisión de persona a persona, por contacto directo de las mucosas (piel que recubre la nariz, la boca y los genitales) o una lastimadura en la piel con la sangre u otros fluidos corporales (heces, orina, saliva, semen) de personas infectadas con síntomas. La infección también puede ocurrir si la piel lesionada o las membranas mucosas de una persona sana entran en contacto con ropa sucia, ropa de cama o agujas usadas contaminadas con fluidos de un paciente con ébola.

Los varones que se han recuperado de la enfermedad aún pueden transmitir el virus a través de su semen hasta 7 semanas después de la recuperación. Por esta razón, es importante que se eviten las relaciones sexuales o utilicen preservativo durante al menos 7 semanas después de la recuperación. Además, la enfermedad se puede transmitir por el contacto con los fluidos corporales de animales infectados (monos).

Con respecto a los animales domésticos (perros y gatos) no hay evidencia de que los mismos jueguen un papel activo en la transmisión de la enfermedad a humanos, incluso en las zonas de África donde el virus del Ébola está presente.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de esta enfermedad son: fiebre, dolor muscular, de cabeza y garganta y debilidad. Luego se pueden presentar vómitos, diarrea, sarpullido, fallo renal y hepático y hemorragia masiva interna y externa.

El periodo de incubación (el intervalo desde la infección a la aparición de los síntomas) oscila entre 2 y 21 días. Los pacientes contagian desde el momento en que empiezan a manifestarse los síntomas, no durante el periodo de incubación.

¿Cómo se puede prevenir?

No hay una vacuna o medicamento para prevenir la infección por el virus del Ébola o la enfermedad. La única forma de prevenirla en caso de tener que viajar a la región afectada es adoptando los siguientes recaudos:

no entrar en contacto con fluidos corporales (sangre, sudor, saliva, etc.) de personas o animales infectados. no manipular objetos cortantes (como agujas) y elementos personales que puedan estar contaminados con ellos. lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón.